viernes, 3 de mayo de 2019

INVITACIÓN CONFERENCIA BIBLIA Y ESPIRITUALIDAD Y PRESENTACIÓN DEL LIBRO VOCABULARIO GRIEGO - ESPAÑOL

Queridos amigos del CBP-MM, reciban un saludo fraterno en este tiempo de Gracia, con el deseo de que se encuentren bien. les manifestamos que el jueves 16 de mayo, en horas de la tarde, se llevarán a cabo dos actividades organizadas por el CENTRO BÍBLICO PASTORAL. La primera de ellas es la exposición de un tema relacionado con la Espiritualidad Bíblica y la segunda es la presentación del "VOCABULARIO GRIEGO - ESPAÑOL".

Nos acompañaran el profesor JOSÉ ALFREDO NORATTO GUTIÉRREZ, de la Universidad Javeriana y el profesor CIRO ALFONSO PÁEZ ÁLVAREZ, de la universidad santo Tomás.

Todo ello tendrá lugar en el auditorio "Acta de la Independencia" de la facultad de Teología de la Universidad Santo Tomás, ubicado en la Cra 9A # 63-28.

Más información encontrarán en el afiche adjunto.
Desde ya les agradecemos por su participación y por ayudarnos a difundir esta invitación.

Dios les bendiga siempre.


miércoles, 11 de febrero de 2015

TIEMPO DE CUARESMA - DIOS HACE SU ALIANZA CON NOSOTROS

Una meditación para el primer domingo de cuaresma a partir de los textos de la liturgia.



Leamos con mucha atención el texto del Génesis 9,8-15
8 Dios dijo a Noé y a sus hijos: 9 –Yo hago MI alianza con ustedes y con sus descendientes, 10 con todos los animales que los acompañaron: aves, ganado y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra.
11 Hago MI alianza con ustedes: El diluvio no volverá a destruir la vida ni habrá otro diluvio que destruya la tierra. 12 Y Dios añadió: –Ésta es la señal de la alianza que hago con ustedes y con todos los seres vivientes que viven con ustedes, para todas las edades:13 Pondré MI arco en el cielo, como señal de alianza con la tierra. 14 Cuando yo envíe nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco, 15 y recordaré MI alianza con ustedes y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir los vivientes. 16 Saldrá el arco en las nubes, y al verlo recordaré la alianza perpetua: Alianza de Dios con todos los seres vivos, con todo lo que vive en la tierra. 17 Dios dijo a Noé: –Ésta es la señal de la alianza que hago con todo lo que vive en la tierra.
Remarquemos la palabra alianza, una de las más repetidas en la Biblia y en este pasaje. Aparece tres veces precedida de un posesivo: mi alianza. Si nos fijamos bien en este texto no se habla de la alianza de la otra parte.
Casi siempre cuando hablamos de alianza viene a nosotros la idea de un pacto bilateral, dos que se comprometen. Observando el texto del Génesis vemos que es más bien un acto unilateral, es Dios quien hace alianza, es su alianza.
En el antiguo Oriente los soberanos hacían alianza, sus alianzas, en la que se comprometían sus vasallos a seguir ciertas reglas en favor del soberano.
La alianza entre Dios y nosotros no tiene analogías. Dios hace y redacta su alianza, da los signos de su alianza, estipula como ha de ser su alianza pero en fin de cuentas en esa alianza quien sale comprometido es únicamente él, y todo a favor de la otra parte.
Dios hace su alianza, pone los signos para que él mismo se recuerde. Y la extiende a todos los seres vivientes. Nuestro Dios es un Dios que no pide nada a cambio, no pide sacrificios para recordar sus propósitos, su amor y su misericordia son gratuitos.
Continuando con Mc 1,12-15, encontramos un texto en el que Jesús nos pone de presente que tenemos una responsabilidad frente a un Dios que es ante todo Padre, es un débito para corresponder a la Alianza de Dios, sintiéndonos también garantes y haciéndolo de manera voluntaria.   
12 Inmediatamente el Espíritu lo llevó al desierto, 13 donde pasó cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivía con las fieras y los ángeles le servían. 14 Cuando arrestaron a Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios. 15 Decía: —Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Arrepiéntanse y Crean en la Buena Noticia.
Vivir con fieras y ángeles a su servicio, dos fuerzas una salvaje y otra angelical, una fuerza bruta y otra más suave. Podríamos leerlo como la capacidad de Jesús para mantener el equilibrio en su existencia. De aquí surge la fortaleza para iniciar su misión de predicación con un doble llamado: arrepentimiento y fe.
Dos actitudes presentes en Jesús. El arrepentimiento, bíblicamente la techouvá, es la capacidad para retornar, para entrar dentro de sí y optar por caminar con Dios. Y creer en la Buena Noticia es la consciencia clara que el pertenecer al Reino de Dios es la mejor de las opciones que podamos hacer.
Jesús pone de presente que para acoger la Alianza que Dios quiere hacer con nosotros y vivirla en plenitud lo único que debemos hacer es retornar al Padre y creer en quien anuncia la Buena Nueva: Jesús el Mesías.    
Para la reflexión:
&  Dios quiere hacer alianza conmigo. ¿Cómo me siento frente a esta invitación?
&  Aunque El no me pida nada a cambio, ¿Cómo respondo?
&  ¿Somos conscientes de nuestras fieras y nuestros ángeles para equilibrar nuestra existencia?
&  ¿Qué significa para mí iniciar este tiempo de Cuaresma retornando en mi mismo y creyendo en la Buena Nueva del mensaje de Jesús?
 

martes, 16 de diciembre de 2014

¡NAVIDAD: ATENTOS PARA ENCONTRAR LA SEÑAL!


Un ángel del Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos sintieron un gran temor. El ángel les dijo: —No teman. Miren, les doy una Buena Noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy les ha nacido en la Ciudad de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán un niño envuelto en pañales y acostado en un comedero. Lc 2,9-12.
 
La maravillosa señal que el mensajero anuncia a los pastores es fácil de hallar: un niño, envuelto en pañales y acostado en un comedero. Pero quizás difícil de comprender pues ofrece tres dimensiones del Emanuel, Dios entre nosotros: la vulnerabilidad de un recién nacido, su humanidad entre pañales y su entrega como alimento en el comedero. ¡La señal se encuentra en Belén!
 

Este es nuestro Salvador, Mesías y Señor, un Dios indefenso, hecho hombre como nosotros y que se ofrece en alimento, Él es pan partido y compartido. Nace en la ciudad de David, en Belén o mejor en Beth-Lehem es decir en la Casa del Pan.

Ir a Belén es comulgar con ÉL, alimentarnos de ÉL y compartirlo con los otros como lo hace María. Que lo fácil de encontrarlo nos lleve en esta Navidad a la contemplación de lo profundo de la señal.

Navidad es encontrarnos con los misterios de nuestra fe: El Señor Jesús que comparte nuestra existencia y nos invita a comulgar con él.


 Para todos un santo y feliz tiempo de Navidad.
Hna. Ana Francisca Vergara Abril O.P.