Esta manera de acercarnos a la Biblia es darnos la posibilidad de abrir una de las mil puertas que nos permiten entrar en contacto con este libro maravilloso a partir de su trasfondo judío y de su espiritualidad.
miércoles, 13 de mayo de 2020
viernes, 3 de mayo de 2019
INVITACIÓN CONFERENCIA BIBLIA Y ESPIRITUALIDAD Y PRESENTACIÓN DEL LIBRO VOCABULARIO GRIEGO - ESPAÑOL
Queridos amigos del CBP-MM, reciban un saludo fraterno en este tiempo de Gracia, con el deseo de que se encuentren bien. les manifestamos que el jueves 16 de mayo, en horas de la tarde, se llevarán a cabo dos actividades organizadas por el CENTRO BÍBLICO PASTORAL. La primera de ellas es la exposición de un tema relacionado con la Espiritualidad Bíblica y la segunda es la presentación del "VOCABULARIO GRIEGO - ESPAÑOL".
Nos acompañaran el profesor JOSÉ ALFREDO NORATTO GUTIÉRREZ, de la Universidad Javeriana y el profesor CIRO ALFONSO PÁEZ ÁLVAREZ, de la universidad santo Tomás.
Todo ello tendrá lugar en el auditorio "Acta de la Independencia" de la facultad de Teología de la Universidad Santo Tomás, ubicado en la Cra 9A # 63-28.
Más información encontrarán en el afiche adjunto.
Todo ello tendrá lugar en el auditorio "Acta de la Independencia" de la facultad de Teología de la Universidad Santo Tomás, ubicado en la Cra 9A # 63-28.
Más información encontrarán en el afiche adjunto.
Desde ya les agradecemos por su participación y por ayudarnos a difundir esta invitación.
Dios les bendiga siempre.
miércoles, 11 de febrero de 2015
TIEMPO DE CUARESMA - DIOS HACE SU ALIANZA CON NOSOTROS
Una meditación para el primer domingo de cuaresma a partir de los textos de la liturgia.
Leamos con mucha atención el texto del Génesis 9,8-15
Leamos con mucha atención el texto del Génesis 9,8-15
8 Dios dijo a Noé y a
sus hijos: 9 –Yo hago MI alianza con ustedes y con sus
descendientes, 10 con todos los animales que los acompañaron:
aves, ganado y fieras; con todos los que salieron del arca y ahora viven en la
tierra.
11 Hago MI alianza con ustedes: El diluvio no
volverá a destruir la vida ni habrá otro diluvio que destruya la tierra. 12 Y Dios añadió: –Ésta
es la señal
de la alianza que hago con ustedes y con todos los seres
vivientes que viven con ustedes, para todas las edades:13 Pondré MI arco en el cielo, como señal de alianza
con la tierra. 14 Cuando yo envíe nubes sobre la tierra, aparecerá
en las nubes el arco, 15 y recordaré MI alianza
con ustedes y con todos los animales, y el diluvio no volverá a
destruir los vivientes. 16 Saldrá el
arco en las nubes, y al verlo recordaré la alianza perpetua: Alianza de Dios con todos los seres vivos, con todo lo que vive
en la tierra. 17 Dios dijo a Noé: –Ésta
es la señal de la alianza que hago con todo lo que vive en
la tierra.
Remarquemos la palabra alianza,
una de las más repetidas en la Biblia y en este pasaje. Aparece tres veces
precedida de un posesivo: mi alianza.
Si nos fijamos bien en este texto no se habla de la alianza de la otra parte.
Casi siempre cuando hablamos de alianza viene a nosotros la
idea de un pacto bilateral, dos que se comprometen. Observando el texto del
Génesis vemos que es más bien un acto unilateral, es Dios quien hace alianza, es su alianza.
En el antiguo Oriente los soberanos hacían alianza, sus
alianzas, en la que se comprometían sus vasallos a seguir ciertas reglas en favor
del soberano.
La alianza entre Dios y nosotros no tiene analogías. Dios
hace y redacta su alianza, da los signos de su alianza, estipula como ha de ser
su alianza pero en fin de cuentas en esa alianza quien sale comprometido es
únicamente él, y todo a favor de la otra parte.
Dios hace su alianza, pone los signos para que él mismo se
recuerde. Y la extiende a todos los seres vivientes. Nuestro Dios es un Dios que no pide nada a cambio, no pide
sacrificios para recordar sus propósitos, su amor y su misericordia son
gratuitos.
Continuando
con Mc 1,12-15, encontramos
un texto en el que Jesús nos pone de presente que tenemos una responsabilidad
frente a un Dios que es ante todo Padre, es un débito para corresponder a la
Alianza de Dios, sintiéndonos también garantes y haciéndolo de manera
voluntaria.
12 Inmediatamente el
Espíritu lo llevó al desierto, 13 donde pasó cuarenta días y
fue tentado por Satanás. Vivía con las fieras y los ángeles le servían. 14 Cuando arrestaron a
Juan, Jesús se dirigió a Galilea a proclamar la Buena Noticia de Dios. 15
Decía: —Se ha cumplido el tiempo y está cerca el reino de Dios. Arrepiéntanse y
Crean en la Buena Noticia.
Vivir con fieras
y ángeles a su servicio, dos fuerzas una salvaje y otra angelical, una
fuerza bruta y otra más suave. Podríamos leerlo como la capacidad de Jesús para
mantener el equilibrio en su existencia. De aquí surge la fortaleza para
iniciar su misión de predicación con un doble llamado: arrepentimiento y fe.
Dos actitudes
presentes en Jesús. El arrepentimiento, bíblicamente la techouvá, es la capacidad para retornar, para entrar dentro de sí y
optar por caminar con Dios. Y creer en la Buena Noticia es la consciencia clara
que el pertenecer al Reino de Dios es la mejor de las opciones que podamos
hacer.
Jesús pone de
presente que para acoger la Alianza que Dios quiere hacer con nosotros y
vivirla en plenitud lo único que debemos hacer es retornar al Padre y creer en
quien anuncia la Buena Nueva: Jesús el Mesías.
Para la
reflexión:
& Dios quiere
hacer alianza conmigo. ¿Cómo me siento frente a esta invitación?
& Aunque El no
me pida nada a cambio, ¿Cómo respondo?
& ¿Somos
conscientes de nuestras fieras y nuestros ángeles para equilibrar nuestra
existencia?
& ¿Qué
significa para mí iniciar este tiempo de Cuaresma retornando en mi mismo y
creyendo en la Buena Nueva del mensaje de Jesús?
martes, 16 de diciembre de 2014
¡NAVIDAD: ATENTOS PARA ENCONTRAR LA SEÑAL!
Un ángel del
Señor se les presentó. La gloria del Señor los cercó de resplandor y ellos
sintieron un gran temor. El ángel les dijo: —No teman. Miren, les doy una Buena
Noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy les ha nacido en la Ciudad
de David el Salvador, el Mesías y Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán
un niño envuelto en pañales y acostado en un comedero. Lc 2,9-12.
La maravillosa señal que el mensajero anuncia a los pastores
es fácil de hallar: un niño, envuelto en pañales y acostado en un comedero. Pero
quizás difícil de comprender pues ofrece tres dimensiones del Emanuel, Dios
entre nosotros: la vulnerabilidad de un recién nacido, su humanidad entre
pañales y su entrega como alimento en el comedero. ¡La señal se encuentra en
Belén!
Este es nuestro Salvador, Mesías y Señor, un Dios indefenso,
hecho hombre como nosotros y que se ofrece en alimento, Él es pan partido y
compartido. Nace en la ciudad de David, en Belén o mejor en Beth-Lehem es decir
en la Casa del Pan.
Ir
a Belén es comulgar con ÉL, alimentarnos de ÉL y compartirlo con los otros como
lo hace María. Que lo fácil de encontrarlo nos lleve en esta Navidad a la
contemplación de lo profundo de la señal.
Navidad es encontrarnos con los misterios
de nuestra fe: El Señor Jesús que comparte nuestra
existencia y nos invita a comulgar con él.
Hna. Ana Francisca Vergara Abril O.P.
lunes, 15 de diciembre de 2014
PREPAREMOS LA SOLEMNIDAD DEL NACIMIENTO DEL SEÑOR
PREPAREMOS LA SOLEMNIDAD DEL NACIMIENTO DEL SEÑOR
CONTEMPLADO EL ICONO DE LA NATIVIDAD
Contemplar los iconos permite entrar en los misterios de nuestra fe y profundizarlos. La mayoría de ellos expresan en su escritura contenido de los evangelios y contenido de los textos apócrifos.
Con el icono de la Natividad entramos en la manifestación de Dios entre nosotros, en él encontramos una síntesis de nuestra fe en Jesucristo: su encarnación, muerte y resurrección. Contemplémoslo y analicemos algunos de sus elementos:
La figura de María aparece en primer plano, la montaña es imagen de ella “El monte Sión que el ama”. Sal, 77(78), 68. Es la montaña que Dios
se ha dignado elegir para su estancia”. Sal. 67 (68).17,4.
La gruta: la gruta al centro muestra las entrañas de la montaña que intenta tragarse al recién nacido, representa el infierno y la muerte sobre la que está suspendido Cristo. se parece a la gruta abierta en los iconos de la Resurrección.
Desde el inicio de la vida de Jesús, la Iglesia lo proclama Vencedor de la muerte en la representación de su nacimiento. La cuna - sepulcro está suspendida sobre las tinieblas de la cueva, el infierno y la muerte.
La nube: Los Apócrifos cuentan que “en el momento del nacimiento, la nube que recubría la cueva, se disipó y apareció una gran luz, que la vista no era capaz de mantener. Luego esa luz decreció lentamente y apareció el Niño” Protoevangelio de Santiago 19,2. La nube simboliza la Shekina, la presencia divina que está presente en lo escondido, una presencia misteriosa. Como la presencia de Dios que acompañaba a su pueblo en el éxodo, o la que está presente en el bautismo y en la transfiguración de Jesús. La nube es también como la estrella que guía hasta la gruta a los sabios de Oriente, un rayo de su luz cae hasta el recién nacido.
Desde el inicio de la vida de Jesús, la Iglesia lo proclama Vencedor de la muerte en la representación de su nacimiento. La cuna - sepulcro está suspendida sobre las tinieblas de la cueva, el infierno y la muerte.
La nube: Los Apócrifos cuentan que “en el momento del nacimiento, la nube que recubría la cueva, se disipó y apareció una gran luz, que la vista no era capaz de mantener. Luego esa luz decreció lentamente y apareció el Niño” Protoevangelio de Santiago 19,2. La nube simboliza la Shekina, la presencia divina que está presente en lo escondido, una presencia misteriosa. Como la presencia de Dios que acompañaba a su pueblo en el éxodo, o la que está presente en el bautismo y en la transfiguración de Jesús. La nube es también como la estrella que guía hasta la gruta a los sabios de Oriente, un rayo de su luz cae hasta el recién nacido.
La madre y el recién nacido: En el centro
María simboliza a la humanidad que contempla de rodillas frente a la gruta
del nacimiento al Señor que está presente en la entrada. María al contrario de Moisés en el monte Sinaí puede mirar cara a cara al Emanuel, Dios entre nosotros. Dios se ha hecho
Hombre. Dios se hace visible y accesible al hombre. En esta montaña santa la humanidad contempla a la divinidad sin esconderse o cubrirse el rostro. Dios encarnado se hace cercano para que nos acerquemos a él sin miedo. María vestida con su maforion o manto, está signada con las tres estrellas (frente y ambos hombros) que hablan de su virginidad antes, durante y después del parto.
El Niño en un sarcófago, un comedero, y envuelto en pañales: Jesús niño con rostro adulto, aparece amortajado como un muerto, quizás imagen de Lázaro. Los lienzos son, según el texto de Lucas, una señal para reconocerlo así como después de la resurrección las mujeres, Pedro y Juan reconocen al resucitado. Los pañales del Niño son imagen de las vendas mortuorias que después aparecerán esparcidas por el sepulcro cuando resucite. aquí esta ya evidenciado el gran misterio de la resurrección de nuestro salvados. Nacemos para morir y resucitar con él.
El Niño en un sarcófago, un comedero, y envuelto en pañales: Jesús niño con rostro adulto, aparece amortajado como un muerto, quizás imagen de Lázaro. Los lienzos son, según el texto de Lucas, una señal para reconocerlo así como después de la resurrección las mujeres, Pedro y Juan reconocen al resucitado. Los pañales del Niño son imagen de las vendas mortuorias que después aparecerán esparcidas por el sepulcro cuando resucite. aquí esta ya evidenciado el gran misterio de la resurrección de nuestro salvados. Nacemos para morir y resucitar con él.
Los ángeles: en la parte superior el grupo de ángeles canta: “Gloria a Dios en las alturas gran alegría ras y en la tierra paz a los hombres que ama
el Señor”. Ellos hablan de la naturaleza angélica presente en el gran acontecimiento de Dios hecho hombre. Un ángel conversa con un pastor, entran en diálogo el mundo angélico y lo humano, le anuncia la gran alegría de la salvación, su mano hace el signo de la Encarnación-Trinitaria:
dos dedos juntos y tres tocándose por las puntas. Su significado es la
salvación viene del Dios Uno y Trino a través de la Encarnación de Cristo.
José: pensativo y apartado, frente a él un anciano tranquilo, vestido con pieles y apoyado en un bastón, que representa al diablo vestido con piel de cabra y que lleva a José a dudar. José es imagen del drama humano: el hombre ante el misterio. José tiene dudas... los apócrifos dicen que el diablo dice a José: “Como este bastón que yo llevo no puede producir brotes, del mismo modo un viejo como tú no puede engendrar y una virgen no puede alumbrar”.
El pastor - demonio: recibe el nombre de Tirso, que en la antigüedad era el bastón atribuido al dios Dionisio.
Los pastores: son imagen del pueblo “que caminaba en tinieblas y ve una gran luz”. Is 9,1. Cerca al pastor de la derecha un niño toca una flauta, antítesis de la música celestial.
El buey y el asno: en la entrada de la gruta están presentes simbolizando a los gentiles. El buey representa el culto a Mitra y el asno la lujuria, representación de aquellos que teniendo el misterio de la Encarnación de Dios delante no saben verlo o no quieren verlo, de ahí que sus miradas inexpresivas se dirijan a un punto perdido.
Árbol: representa el tronco de Jesé de Is 11,1-2.
Los sabios de Oriente: debajo de los ángeles están presentes los tres sabios de Oriente a caballo y guiados por la nube - estrella. Representan a los pueblos que la Nueva alianza incluye en su mensaje salvífico, todos los hombres, de todos los pueblos y de todas las condiciones tienen cabida en Cristo.
Los sabios son como las mujeres que viene al sepulcro a ungir a Jesús, ellas son llamadas en la tradición miroforas, estos sabios son representados con las tres edades del hombre: joven, adulto y anciano, para decirnos que a cualquier edad estamos llamados a ir hacia el Salvador.
Las mujeres que bañan al niño: son dos mujeres presentes en el Protoevangelio de Santiago 19 y 20. La partera que afirma la maternidad de María y Salomé que afirma su virginidad, ellas colaboran bañando al niño. Según la tradición la comadrona es Eva que junto a Salome se ocupan del Niño. Eva da la vida mortal, María la Inmortal. María pone en manos de Eva la Vida Inmortal: su Hijo. El baño es una imagen del bautismo, se le baña en una pila bautismal.
Este icono sintetiza el contenido de nuestra fe y nos prepara a celebrar el gran acontecimiento de Dios que se humana y se acerca a nosotros.
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