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lunes, 20 de enero de 2014

JESUS LLAMA A SUS PRIMEROS DISCIPULOS

LA PRIMERA COMUNIDAD DISCIPULAR EN MARCOS
Marcos 1,16-20

Podemos decir que cada evangelista tiene su intención particular al presentar los textos de llamado o de seguimiento.
Entrando en el evangelio de Marcos, evangelio del camino discipular, es interesante hacer una lectura del llamado de los primeros cuatro discípulos desde las características de los dos grupos de hermanos y desde el simbolismo de sus nombres.
 
Digamos ante todo que discípulo y disciplina vienen de la misma raíz y que por consiguiente podríamos dar la siguiente definición de discípulo:
 
Un discípulo es alguien en camino,
con su maestro, con una disciplina cotidiana,
que le exige disciplina mental, espiritual, comunitaria y misionera.
 
 
Ser discípulo es estar en movimiento, en apertura disciplinada de mente que le permita abrirse a la novedad del Evangelio, en disponibilidad a la acción del Espíritu, en acogida de un estilo de vida comunitario a los pies del Maestro y en actitud misionera que le permita ser enviado.
 
Haciendo la lectura del texto de Marcos vemos que hay dos grupos de discípulos, que aunque hacen el mismo oficio se distinguen:
 
El primer grupo esta conformado por Simón y su hermano Andrés, hombres independientes y que al parecer no dependen de otro, son los dueños de su empresa, de su barca y por consiguiente no están bajo la tutela paterna.
El segundo grupo son los hijos del Zebedeo, Santiago y Juan que al parecer trabajan en la empresa familiar y dependen de su padre.
 
De aquí podemos afirmar que entre los discípulos de Jesús existen seguidores independientes hechos y derechos, y seguidores que están llamados a romper con los lazos familiares. Lo cierto es que tanto unos como otros deben abandonar, dejar trabajo, ganancias, seguridades y romper con los lazos afectivos.
 
Los discípulos del Señor no son hombres que lo siguen porque no tienen nada que hacer ni porque no están unidos a un grupo familiar. Tampoco lo siguen porque no tengan seguridad económica. Al contrario, son hombres que abandonan, que renuncian a un saber hacer, a un tener y a un grupo familiar.
 
Es interesante retomar el versículo 12, que nos dice para qué son llamados. Generalmente traducimos que son llamados para ser pescadores de hombres, pero seria más correcto decir que son llamados para ser pescadores de humanidad. Esta es la misión de todos los discípulos del Maestro, ser trabajadores de humanidad, estar al servicio de la humanidad. 
 
Cada uno de los cuatro llamados nos dice cuáles son las características de los discípulos de Jesús, sus nombres son un programa de seguimiento:
 
Simón en hebreo Shimeon, que traduce El que escucha.
Andrés en griego Andrus, que traduce El humano  
Santiago en hebreo Jacobo, que traduce El protegido de Dios
Juan en hebreo Johanes, que  traduce El Señor da la gracia
 
Haciendo de cuatro uno, diríamos que el discípulo de Jesús es ante todo aquel que desarrolla la capacidad de escuchar, el que es humano, siente la protección divina y sabe que cuanto acontece en su vida es una gracia otorgada por el Señor.
 
 
      

domingo, 15 de septiembre de 2013

LOS SEIS DIAS DE LA CREACION


SEIS   DÍAS PARA MODELAR Y ORGANIZAR EL MUNDO
Un mundo cada vez más bueno
 
Siguiendo la tradición judía, a partir del árbol de la vida kabalístico, decimos que los seis días de la Creación y los seis mil años de existencia del mundo representan los seis atributos Divinos básicos: Bondad (Jésed), Rigor (Guevurá), Belleza (Tiféret), Victoria (Nétzaj), Gloria (Hod) y Fundamento (Yesod). De acuerdo con Najmánides, estos seis mil años reflejan los seis días de la Creación. Inclusive compara los sucesos de cada día y su correspondiente milenio.

La palabra creación es verdaderamente apropiada para cuando el hombre es creado. Dios obró y moldeó durante seis días hasta que el mundo fue suficientemente preparado para ser habitable por el hombre. El hombre entra en el relato en el sexto día, por ello la tradición no emplea una expresión que se pueda traducir por los seis días de la creación.

Se habla tradicionalmente de sheshet yemei hamaasseh,  los 6 días de la obra del comienzo o de maasseh Bereshit, la obra del comienzo simplemente. Los rabinos dicen que la Briah, la creación,  no duró seis días sino un instante.

Dios crea por su palabra, el habla. Dios crea separando (4 veces), distinguiendo. El principio de separación por excelencia es la luz. No hay que confundir la luz del día uno con la luz del día cuarto, la luz del día uno es diferente de las luminarias del cuarto día, después del tercer día en que se crean las plantas y los animales en quienes ella juega un papel especial. El tercero y el sexto día son días de doble creación y de doble evaluación positiva. Dios ve que es bueno.

Se da una simetría, dos veces tres días más un día el shabat. La primera secuencia se termina con las plantas y la segunda con el hombre.

La creación se desarrolla de manera muy lógica en tres momentos: se da un proyecto de creación en el que Dios piensa, proyecta, desea. Luego viene la realización, los deseos de Dios se cumplen y al final aparece la evaluación, Dios ve que lo ejecutado es bueno y hasta muy bueno.

La luz está presente en el inicio de cada secuencia. Primer día y cuarto día. Si en la primera secuencia se habla de separación sin posibilidad de movimiento en los seres creados, en la segunda ésta se deja ver por el desplazamiento o no desplazamiento que va in crecendo hasta llegar al ser  humano que es libre.

Este relato construido con cuidado y coherencia no solo describe una cosmología, los sabios dicen que hay una creación antes de la creación Pr 8,22: la creación de la Torah que ha precedido la creación del mundo. La Torah es el plan necesario para la construcción del mundo (Rashí) así se entiende Bi-reshite, con la ayuda de la Torah, del comienzo, Dios crea. La Torah ha precedido la creación pero no ha precedido a Dios.

La creación es el acto de la suprema bondad divina que lleva a la cima de la creación: el hombre bueno por naturaleza. Toda la obra creadora es buena, en ella no hay nada que no lo sea, incluso las bestias y los animales más desagradables para el hombre como son aquellos que se arrastran, son buenos y tienen su espacio en la creación.  

 DÍA UNO – día para ordenar

En el primer día de la Creación, brilló Jésed (Bondad); por lo tanto, ese día fue creada la luz infinita. Del mismo modo, los primeros mil años de historia fueron asimismo un período de bondad -jésed-. La Divinidad abundaba, las personas vivían largamente y "eran alimentados por la bondad del Santo, bendito sea".

 1 1 En el principio del crear de Dios los cielos y la tierra. 2 Cuando la tierra era confusión y vacio, con oscuridad sobre la superficie del abismo, y la respiración de Dios planeaba sobre la superficie de las aguas. 3 Entonces  Dios dijo: «Haya luz», y hubo luz. 4 Vio Dios que la luz era buena, y Dios separó entre la luz y la oscuridad; 5 y Dios llamó a la luz Día, y a la oscuridad la llamó Noche. Y hubo anochecer y hubo mañana, día uno.
El versículo 1 ya nos habla de la totalidad de la obra divina, cielos y tierra muestran los dos polos del mundo creado.
El día uno es un día para dar inicio a la obra armoniosa, para ello es necesario ordenar, iluminar, dejar que la respiración divina actué.
Se va de la noche a la mañana, como es organizado el día judío, desde la noche se prepara el día.

SEGUNDO DÍA – día para purificar, sanear

El segundo día, la Guevurá (Rigor) se tornó activa, y de ello resultó la separación entre las aguas inferiores y las aguas superiores. A su vez, los segundos mil años después de la Creación fueron una era de severo juicio, cuyos puntos máximos fueron el gran Diluvio y el episodio de la Torre de Babel.

6 Dios dijo: «Haya expansión en medio de las aguas, y que separe las aguas de las aguas». 7 Dios hizo la expansión; y separó entre las aguas que estaban debajo de la expansión, y las aguas que  estaban por encima de la expansión. Y fue así. 8 Dios llamó la expansión Cielos. Y hubo anochecer y hubo mañana, segundo día.

Estos versículos se centran en las aguas. En el lenguaje semita agua es siempre nombrada en plural “aguas”. Esta palabra se repite frecuentemente ya que para el pueblo de Israel era preciosa. Tiene una dimensión ecológica fuerte cuando se le relaciona estrechamente con el entorno natural por ser el segundo elemento más importante del planeta. Desde el Génesis hasta el Apocalipsis hay una gran inclusión del Agua símbolo del Espíritu de Dios. Estos textos son representativos: Gn 1,35; Ap 22,17; Ez 47,1-8; Hch 16,13 (donde no hay sinagoga, la comunidad se reúne a la orilla del rio).
El agua a su vez introduce el tema precioso de la maternidad. La madre tierra está presente y el agua es la representación del Espíritu de Dios.

Una dimensión importante del agua en casi todas las culturas y religiones es su simbolismo de elemento purificador. El agua sanea como lo dice Ezequiel en el capítulo 47. Limpia lo pútrido y hace que el hombre se libere de la podredumbre.
 
TERCER DÍA – día del engendramiento

El tercer día, del que la Torah dice dos veces: "y fue bueno", la Tiféret (Belleza) se manifestó y comenzó la perfección del universo: apareció la tierra firme y la vegetación comenzó a crecer. En concordancia, durante el tercer milenio comenzó a revelarse el propósito de la creación a través del Éxodo de Egipto, la aparición del pueblo de Israel y la entrega de la Torá.

9 Dios dijo: «Que se reúnan las aguas de debajo de los cielos en un solo lugar, y que sea visto lo seco»; y fue así. 10 Dios llamó a la parte seca Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares; y vio Dios que era bueno. 11 Dios dijo: «Produzca la tierra vegetación: hierba que permita sembrar semillas, árbol de fruto que produzca según su especie, cuya semilla esté en él, sobre la tierra». Y fue así. 12 La tierra produjo vegetación: hierba que permite sembrar semilla según su especie, y árbol que produce fruto cuya semilla está en él, según su especie. Y vio Dios que era bueno. 13 Y hubo anochecer y hubo mañana, tercer día.

En el texto aparece una palabra en hebreo Zera que significa descendencia, en griego esperma concluyendo que Semilla es lo que todo ser viviente tiene dentro de sí que hace posible procrear. Según este enfoque de la palabra semilla todos somos llamados a procrear para dar y prolongar la vida de ahí que es contra natura la manipulación genética tan común hoy en el mercado.

CUARTO DÍA – día de nuestros modelos arquetípicos

El cuarto día, Dios colocó dos grandes luces en los cielos y en el cuarto milenio, los dos Templos iluminaron el mundo.

14 Dios dijo: «Haya luminarias en la expansión  de los cielos, para separar entre el día de la noche, y que sean  para y para tiempos designados, y para días y años;  15 y que sirvan de luminarias en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra». Y fue así. 16 Dios hizo las dos grandes luminarias; la luminaria grande para regir durante el día, y la luminaria pequeña para regir durante la noche, y las estrellas. 17 Dios las puso en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18 y para regir de día y de noche, y para separar la luz y la oscuridad. Y vio Dios que era bueno. 19 Y hubo anochecer y hubo mañana, cuarto día.

Los astros nos ayudan a marcar cada año, días, horas minutos y segundos, nuestras fiestas para organizar la vida tanto en el día como en la noche. El texto bíblico hace alusión a luminarias, astros mayores y menores es decir, los deja neutros a cualquier nominación en particular, no los llama sol o luna. La luminaria gigante es por supuesto el Señor mismo que nos guía y nos ilumina invitándonos a ir hacia el oriente. La luminaria menor y las estrellas son tantas personas que han ido ayudando a orientar nuestra existencia.

Como dice el profeta Daniel: los maestros brillaran como brilla el firmamento, y los que convierten a los demás, resplandecerán como estrellas, perpetuamente. (Dn 12,3)
 
QUINTO DÍA – día de las aguas matriciales

En el quinto día, las aguas se plagaron de criaturas vivientes y las aves volaban sobre la tierra, aludiendo al reinado de las naciones gentiles en el quinto milenio.

20 Dios dijo: «Que las aguas produzcan seres pululantes de alma viviente y aves que vuelen sobre la tierra frente a la expansión de los cielos». 21 Y Dios creó a los grandes monstruos marinos y todo ser viviente, que se arrastra, que las  aguas produjeron según sus especies, y a toda ave según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22 Y Dios los bendijo diciendo: «fructifiquen y multiplíquense, y llenen las aguas de los mares. Y que las aves se multiplique en la tierra». 23 Y hubo anochecer y hubo mañana, quinto día.

La vida procede del agua, Dios ve que es bueno y por primera vez ordena que la naturaleza viva un acto de procreación. Todos los seres vivos en la creación están llamados a generar vida. En el quinto día Dios bendice la vida que procura vida.
 
SEXTO DÍA – día del ADAM

El sexto día, Dios completó el mundo al crear al hombre. Así también, en el sexto milenio, el hombre perfecto y completo, el Mesías, será creado y revelado. En las palabras de Najmánides: "¡Este es el hijo de David, creado a imagen de Do-s!". Preparar al mundo para la redención es, por lo tanto, la tarea del sexto milenio, en cuyo transcurso el Mesías se revelará.

24 Dios dijo: «Que la tierra haga salir seres vivientes según su especie, bestias y criaturas rastreras, y fieras de la tierra según su especie; y fue así. 25 Y Dios hizo a las fieras de la tierra según su especie, y a las bestias según su especie, y a toda criatura rastrera del suelo según su especie. Y  vio Dios que era bueno. 26 Dios dijo: «Hagamos un Adam con nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y que domine sobre los peces del mar y en las aves de los cielos, y sobre las bestias y sobre toda criatura rastrera que se mueve sobre la tierra.
27 Y creó Dios al Adam con su imagen, con la imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Dios los bendijo, y Dios les dijo: «Fructifiquen y multiplíquense y llenen la tierra y sométanla; y dominen sobre los peces del mar y sobre las aves de los cielos y sobre todo animal que se mueve sobre la tierra».
29 Dios dijo: «he aquí que les he dado toda hierba que produce semilla que está sobre la superficie de toda la tierra, y todo árbol que tiene fruto arbóreo que produce semilla; será  alimento para ustedes 30 y para todo animal de la tierra y para toda ave de los cielos y para todo ser que se mueve sobre la tierra en el que haya alma viviente, toda verdura herbácea será alimento». Y fue así.
31 Dios vio todo lo que había hecho, y he aquí que era muy bueno. Y hubo anochecer y hubo mañana, sexto día.

Dios crea al Adam, hagamos…hacer al humano a la imagen de Dios, a la imagen de quien no tiene imagen. El humano tiene como función de dominar, si el merita puede dominar pero si él no merita estará bajo la especie animal.
Dios crea lo humano a su imagen, masculino y femenino. A partir de este humano se determinan el hombre masculino y el hombre femenino. Los dos son creados al mismo tiempo. Dios evalúa y ve que es muy bueno. Meod, en hebreo, puede leer como el hombre es bueno, es el anagrama de  Adam. Se  puede leer: y he aquí que el hombre es bueno.
En el segundo relato se nos dice que el hombre se durmió y de una costilla se modelo a la mujer. Los sabios no lo presentan así pues la raíz de sueño es domh, el silencio. Por ello para  que el otro tome la palabra hay que hacer silencio, solo así el otro puede aparecer.

El otro en su dimensión femenina no es una costilla, dice Rashí, como un lado del humano. El Midrash retoma esta idea: cuando el humano fue creado se tomó uno de sus lados y Dios formó la mujer y los colocó uno delante del otro, la dimensión de lo femenino o de lo masculino se descubre cuando estamos frente a frente. (Génesis Rabah 1,8).

Se llamará Isha pues fue tomada de Ish. A los dos los une Esh, el fuego. En hebreo son dos términos que vienen de la misma raíz para decir hombre y mujer. Hay una igualdad inscrita en la gramática hebrea.

SEPTIMO DÍA – día de la plenitud
 
2 1 Así fueron concluidos los cielos y la tierra y todos sus componentes. 2 Dios concluyó en el séptimo día su labor que había hecho, y cesó en el séptimo día de toda su labor que había hecho.
3 Dios bendijo el séptimo día y lo consagró, porque en él cesó Dios de toda su labor, la que Dios había creado para hacer.
 
El shabat, culmen de la obra de Dios, día de relación estrecha entre Dios y el hombre. Todos llamados al descanso para estar disponibles al encuentro. Día para construir nuestro altar a Dios y consagrar, como Él consagro el séptimo día, todo lo recibido en su obra creadora. Por primera vez aparece la palabra consagrar, separar. Es el día de Dios, día en que el hombre debe separarse también, de tanto que lo agita a lo largo de la semana para estar a la escucha de Dios. Este es el verdadero sentido del Shabbat.

 
EL LABERINTO ESPIRITUAL,
UNA MANERA PARA MEDITAR LOS DÍAS DE TU PROPIA CREACIÓN

Muchas tradiciones han elaborado laberintos como un proceso de interiorización y conexión con lo más profundo del ser. El laberinto está universalmente reconocido como símbolo de Totalidad y Unidad. Hacer el camino de afuera hacia adentro, del día uno a l día séptimo es comenzar un proceso de renacimiento. Caminar lentamente, meditando, hacia el centro de nuestra vida de fe, construyendo altares en cada vuelta, avanzando siempre hacia el centro, para luego emerger hacia fuera por el mismo camino recorriendo nuestra vida, nuestra propia creación es encontrar la espiral de transformación y crecimiento.
En muchas catedrales existen laberinto diseñados para invitar a los creyentes a hacer el viaje interior hacia Jerusalén, el más conocido es el laberinto de la Catedral de Chartres (Francia) y su copia en la Catedral de San Francisco.

Para este ejercicio he tomado el laberinto de Shasta, En estados Unidos, es un laberinto de un solo sendero que conduce al centro, en él nadie se pierde pues no tiene caminos falsos. Una vez en el centro invita a la salida haciendo el mismo recorrido. Quise ubicar en algunas partes claves un día de la creación para detenerse, colocar allí una piedra que simbolice la ofrenda de ese día. Cada día se ofrece algo de mi existencia:

1.      el orden de mi vida,

2.      su purificación,

3.      su poder para generar vida,

4.      los astros que me acompañan,

5.      la vida que he generado

6.      el Adam que me habita, lo masculino y lo femenino en mí.

7.       La plenitud de mi vida, el encuentro con Dios.


Si deseas ver el laberinto de Shasta ve a las imágenes que están a tu derecha en el blog.

El camino hacia adentro facilita la peregrinación hacia nuestro interior, la búsqueda de la comunión y conexión con nuestro Dios. El espacio central es un lugar de meditación, contemplación y recepción de la conexión con la Unidad. El camino de vuelta, hacia afuera, conduce a la integración de las vivencias y sensaciones de la unión con el poder del Amor de la Unidad.
“Se afirma que si el laberinto se recorre con la mente y el corazón abiertos, se convierte en un espejo que responde a las preguntas acerca de quiénes somos y dónde estamos en nuestra actual vida”.

El laberinto es el camino hacia nuestro propio Centro

jueves, 29 de agosto de 2013

LA EJECUCION DE JUAN BAUTISTA Mc 6,17-29


LA EJECUCIÓN DE JUAN BAUTISTA
MARCOS 6,17-29

El 29 de agosto hacemos memoria en la Iglesia de la muerte de Juan Bautista. Leyendo con un poco de atención y centrada en los últimos acontecimientos de mi país, Colombia, los ojos se me abren a una posible lectura del texto.

Estas últimas semanas de agosto 2013 han estado marcadas por el paro agrícola, los campesinos están hartos de que los políticos prometan y no cumplan, están cansados de esperar que las políticas agrarias mejoren y sobre todo están sintiendo en carne propia cómo los tratados de libre comercio (TLC) no son para ellos una oportunidad sino más bien una pérdida de garantías para su trabajo y para su dignidad como familias campesinas.
Ellos al fin han alzado la voz y denunciado. Gracias a su grito muchos colombianos nos hemos sentido interpelados.

Al meditar el pasaje recordé como Marcos es un evangelio político, escrito en Roma, en un contexto en el que el Imperio Romano reinaba como amo y señor y en el que quienes descontrolaban el orden establecido eran ajusticiados. Quien denunciaba la política del imperio se convertía en enemigo y debía ser liquidado.  

Entonces, me permito hacer una lectura de este pasaje desde esa realidad del Imperio y desde la realidad de mi país.  

Desde esta óptica lo primero que me llama la atención en el texto es que los dos que tienen que ver con Juan el Bautista y su denuncia portan el mismo nombre: Herodes y Herodías nombre griego que quiere decir el héroe y la heroína. Los dos pretenden aparecer como héroes, los dos  son en el fondo una misma persona con dos polos que hacen parte del poder.

Herodías odia a Juan, le tiene rencor y busca darle muerte pero no sabe cómo hacerlo. Herodes le tiene respeto, sabe que es hombre honrado, lo protege, sigue sus consejos y lo escucha con agrado.

El poder odia y ama al mismo tiempo, busca matar al que se le opone pero también constata que lo necesita para asegurarse un lugar en el señorío.

Ni el uno ni el otro sabe como quitarse de encima al que incomoda, para ello hace falta un intermediario, un tercero, la joven bailarina que con su danza sabe cautivar y pide, aconsejada por el rencor, la cabeza del que levanta la voz para denunciar.

De esta manera se llega al crimen perfecto para callar la voz de quien molesta, la cabeza rueda y es servida en una bandeja como un trofeo.

Valdría la pena preguntarnos ¿Es culpa de la bailarina? ¿Quién está detrás del crimen?

Así, esta hoy la realidad de Colombia, un poder establecido que no se siente del pueblo, que no es aldeano, que ha olvidado sus raíces y parece tener rencor con los campesinos. Por otro lado ese mismo poder dice escuchar a los hombres y mujeres del campo, dice respetarlos, dice necesitarlos.

¿Y qué les propone? El baile cautivador y sensual del TLC que entusiasme en sus inicios y luego haga rodar las cabezas, que los mande decapitar y luego sirva sus cabezas en bandeja de plata como trofeos. ¿Y luego qué vendrá? ¿Quién se erigirá como héroe, Herodes, frente a la mirada internacional como quien ha solucionado los problemas?

Este texto da mucho para reflexionar en nuestro aquí y en nuestro hoy colombiano.

Aunque no tengamos cartas en el poder político siempre nos movemos entre el odio y el amor, entre el rencor y el aprecio. Es hora de revisar nuestros sentimientos y nuestras posturas. Pensemos en tantas cabezas que buscamos que rueden, pero que como no sabemos cómo hacerlo escrutamos medios para que parezcan ser frutos de una danza foránea y no fruto de lo que nos habita en nuestro interior.

Un abrazo fraterno a todas y todos                                                                      Hna. Ana Francisca Vergara A o.p.

viernes, 2 de agosto de 2013

LA ORACION DEL SEÑOR, El Padre Nuestro




El Padre Nuestro, la Oración del Señor, es la oración que evidentemente todos los cristianos privilegiamos. Pero recordemos que jamás la pronunciamos litúrgicamente sin preparación.

En nuestro rito latino la introducimos diciendo: “fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir: Padre Nuestro…

En el rito ortodoxo se introduce diciendo: “Haznos dignos, Señor, de tener la audacia en la alegría y sin la presunción, de llamarte Padre. Oh Dios de los cielos, y de decirte: Padre Nuestro…”.

Es una oración tan grande que exige atención y coherencia de corazón y labios. Preguntémonos si cada vez que la repetimos somos conscientes de lo que nuestra boca pronuncia.

Un padre en los cielos

Jesús nos invita a orar a partir de una certeza: somos hijos de un Padre común y por tanto hermanos. Esta oración muestra la relación con Dios que Jesús propone a sus seguidores. Quien ora es como un niño lleno de confianza que habla a su padre.

Si nuestro Padre está en los cielos, tomando la palabra cielos no como un lugar sino como una dimensión de santidad, podemos afirmar que como hijos estamos llamados a ser santos como El. Pues como dice San Pablo ¡Somos de su raza! (Hch 17,29)

Esta es una oración mesiánica, que solo Jesús en su tiempo podía haber hecho. Es lo más personal que tenemos de Jesús. Sus anhelos y aspiraciones son inmortalizados allí, y el espíritu que hará realidad esa oración ha realizado milagros en los corazones de los hombres. Gottlieb Klein, rabino de Estocolmo

 Una oración bien elaborada.

Si tomamos el Padre Nuestro como lo presenta Mateo encontramos que lo podemos dividir en siete partes. La oración que Jesús nos ofrece responde a los requisitos que su época exigía:

·    Debía contener siete peticiones

·    Debía tener una estructura tripartita: alabanza, petición y ofrecimiento de gratitud

·      Las oraciones siempre se tenían que ofrecer en plural.

Introducción: Padre Nuestro

1.  Tu Nombre sea santificado

2.     Tu Reino venga

3.     Tu voluntad sea hecha en cielo como en tierra

4.     El pan de cada día dánoslo hoy

5.     Perdón de nuestras deudas como perdonamos a los deudores

6.   No nos lleves a la tentación 

7.  Líbranos del Maligno

Conclusión: Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria para siempre jamás. Amén.

Una manera de leer y meditar la Oración del Señor:

¿Y si leyéramos y meditáramos el Padre Nuestro por parejas entre las alabanzas y las peticiones?  Quizás lo oraríamos de manera diferente. Hagamos el intento:

 

Tu Nombre y líbranos del maligno: Proclamar el Nombre de Dios Padre, es estar convencidos del poder de su Nombre que libera de todo mal. el maligno es quien engendra el mal. Es en el Nombre de Dios que los grandes portentos se han realizado, en su Nombre Jesús hacia signos y prodigios. En su Nombre siente que puede superar la hora fatal:

“Ahora mi espíritu está agitado, y, ¿qué voy a decir? ¿Que mi Padre me libre de este trance? No; que para eso he llegado a este trance. Padre, da gloria a tu Nombre” Jn 12,28.


Tu Reino y pedir a Dios que no nos deje caer en la tentación: es proclamar que el Reino de Dios Padre es un Reino en el que el tentador no tiene lugar. En el que la salud y la salvación del hombre se hacen realidad:

Jesús recorría toda la Galilea enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del reino y sanando entre el pueblo toda clase de enfermedades y dolencias. Mt 4,23

 
Tu Voluntad y el perdonar las deudas: es proclamar que la voluntad de Dios Padre es la de la armonía, la concordia y la paz.  La voluntad de Dios es perdonarnos siempre así como nosotros, sus hijos, estamos llamados a perdonar las deudas de los otros. Las deudas dicen más que las ofensas, las deudas no se olvidan, sabemos a quien debemos y quien nos debe, las ofensas muchas veces pasan inconscientemente.

¿No tenias tú que tener compasión de tu compañero como yo la tengo contigo? Mt 18,33

 
La frase central es:

El Pan nuestro de cada día dánoslo hoy.

 

El pan se refiere al maná que caía cada día para cada día. Afirmamos nuestra dependencia total de Dios Padre, pues solo pedimos para el día a día y es un pan comunitario. Como dice Éxodo 16, 17 es el pan que se necesita cada día, unos recogieron más otros menos, pero a nadie le falto. Sabiduría 16,20-26 nos recuerda que este pan se desea y pasa de ser pan material a ser pan Palabra.

El cristiano piensa en los otros, el que pide se identifica con las necesidades de la iglesia y de la nación. La oración no es individual, es comunitaria.

Elementos para meditar:

ü  ¿Qué incidencia tiene el pronunciar la Oración del Señor en mi vida cotidiana?

ü  ¿Cómo leeríamos el Padre Nuestro en nuestra comunidad de fe?

ü  ¿Qué nos exige orar personal y comunitariamente cada día y varias veces al día esta oración?  

lunes, 1 de julio de 2013

ACERCAMIENTO A LA LECTURA JUDÍA DE LA BIBLIA

ACERCAMIENTO A  LA  LECTURA JUDÍA DE LA BIBLIA
Hna. Ana Francisca Vergara Abril O.P.



“Una vez Dios habló
Dos veces lo he escuchado”
Sal 62,12


INTRODUCCION 
Desde hace varias décadas los exégetas han resaltado la importancia y la necesidad de acercarse a otros métodos de estudio bíblico diferentes del método histórico-critico. Entre estas aproximaciones la Iglesia se ha abierto, especialmente en la época postconciliar, a la escucha de la lectura judía de la Escritura. En el campo concreto de la exégesis, podemos enriquecernos con la interpretación judía practicada desde hace más de dos mil años; de hecho, se ha aprendido mucho de ella a lo largo de la historia[1]. No es moda,  es ante todo un deber el reconocer la riqueza que ofrece la manera como el pueblo judío interpreta la Primera Alianza, es decir sus propias Escrituras. De esta interpretación conocemos muy poco; sin embargo ella, está presente en lo que llamamos Antiguo Testamento; acercarnos a esta lectura nos abre mil puertas y nos ofrece elementos para comprender mejor la Segunda Alianza[2]. El objeto del presente escrito es desarrollar el aporte de la tradición judía  al estudio bíblico como una posibilidad para quien desee introducirse en el modo como el pueblo de Jesús de Nazaret comprende sus textos sagrados. Es un mundo rico en nuevos significados que llevan a una lectura distinta de la tradicional.
Referirnos a un texto tan rico como la Biblia es, como dice Paul Ricœur:
Entrar a un tipo de mundo que se abre gracias a la profundidad semántica del texto; se trata de un descubrimiento que tiene consecuencias inmensas por lo que respecta a lo que generalmente se llama el significado del texto. El significado del texto no está detrás del texto, sino enfrente de él; no es algo oculto, sino algo develado. Lo que tiene que ser entendido no es la situación inicial del discurso, sino lo que apunta hacia un mundo posible[3].  
La lectura judía o rabínica de la Escritura nos permite acercarnos al método midráshico, éste en palabras de Agustín del Agua Pérez vendría a  completar los métodos tradicionales, que no agotan la interpretación de la Biblia.
En la literatura que relaciona rabinismo y Nuevo Testamento, se observa hoy la superación de los tintes apologéticos y polémicos de otras épocas que habían distorsionado la comprensión rabínica del Antiguo Testamento en su relación con el Nuevo Testamento. Se asiste, por el contrario, a una serena y madura revalorización del midrash/derash en cuanto hermenéutica peculiar del pueblo de la Biblia[4].     
Para entrar en este estudio apasionante y enriquecedor subrayaremos en un primer momento el esfuerzo del Magisterio eclesial, de los últimos años, por valorar la tradición judía, en seguida trataremos de indicar en qué consiste el método de interpretación judía y por último nos acercaremos a algunas técnicas básicas para estudiar un texto bíblico en clave midráshica.

LA HUMANIDAD DE NUESTRO DIOS

LA HUMANIDAD DE NUESTRO DIOS
ABRIR LOS VERSÍCULOS DE Lc 24,36-48


Leer la biblia es fácil, lo difícil es abrirla
y el mejor elogio que se le ha hecho a un rabí
es decir que abría el versículo.

Tomemos este pasaje evangélico y leámoslo en clave de inclusión, es decir  abramos un versículo de arriba con uno de abajo y detengámonos en el centro. Allí se halla la llave que nos permite abrir la riqueza que el texto nos brinda.


36 Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dijo: «La paz con vosotros.»

37 Sobresaltados y asustados, creían ver un espíritu.
38 Pero él les dijo: ¿Por qué os turbáis, y por qué se suscitan dudas en vuestro corazón?

39 Mirad mis manos y mis pies; soy yo mismo. Palpadme y ved que un espíritu no tiene carne y huesos como veis que yo tengo.»

40 Y, diciendo esto, los mostró las manos y los pies.

41 Como ellos no acabasen de creerlo a causa de la alegría y estuviesen asombrados, les dijo: «¿Tenéis aquí algo de comer?»
42 Ellos le ofrecieron parte de un pez asado.

43 Lo tomó y comió delante de ellos.

44 Después les dijo: «Estas son aquellas palabras mías que os hablé cuando todavía estaba con vosotros: “Es necesario que se cumpla todo lo que está escrito en la Ley de Moisés, en los Profetas y en los Salmos acerca de mí.”»
45 Y, entonces, abrió sus inteligencias para que comprendieran las
Escrituras,

46 y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día
47 y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.

48 Vosotros sois testigos de estas cosas.

49 «Mirad, y voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde lo alto.»

50 Los sacó hasta cerca de Bethania y, alzando sus manos, los bendijo.
51 Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo.

52 Ellos, después de postrarse ante él, se volvieron a Jerusalén con gran gozo,
53 y estaban siempre en el Templo bendiciendo a Dios.

Tratemos de relacionar versículos partiendo desde  los extremos hacia el centro.
Podemos observar que el texto inicia con Jesús que llega en la tarde del inicio del shabat (v.36) y da apertura a un encuentro ritual y existencial con sus discípulos, su comunidad. Por ello el texto concluye en los vv.50-53 con una bendición y un envío.

 36 Estaban hablando de esto, cuando se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo:
-         la Paz esté con ustedes
Shalom Alejem! – el saludo que se utiliza tradicionalmente cuando dos judíos se encuentran, también es el nombre de la canción con la que comienza la cena del viernes. Shalom Alejem – que la paz esté con ustedes.
Jesús se hace presente en medio de la comunidad, al parecer en la noche, quizás en la hora de la cena pues aun queda algo para él.
Shalom… paz… viene de la palabra hebrea shalem, que significa completo.
En el nivel más básico, al cantar esta canción, le estamos pidiendo a Dios que bendiga nuestro hogar con paz, que no haya conflictos entre amigos ni familiares, especialmente en Shabat. El Talmud dice que cuando una persona vuelve a casa desde la sinagoga el viernes a la noche, es acompañada por dos ángeles, uno bueno y uno malo. Si la mesa está bellamente preparada y hay una atmósfera de paz en la casa, el ángel bueno dice: que así sea la próxima semana, y el ángel malo está forzado a decir, ¡Amén, que así sea! Pero si la casa es un desorden (tanto físico como emocional), el ángel malo dice, que así sea la próxima semana, y el ángel bueno está forzado a decir ¡Amén!

Sin embargo, en otro nivel, estamos pidiendo completitud: sentir realmente que no nos falta nada – sentir que en Shabat el mundo está completo. Nos sobrecogemos ante esta revelación. Nuestro trabajo de la semana está terminado.
El único trabajo que hay para hacer ahora es el de Shabat, que es mucho más profundo, y a menudo también mucho más difícil de realizar: consiste en trabajar en uno mismo, en la completitud real, en convertirnos en la persona que podemos ser.

En Shabat dejamos de estar divididos. Durante la semana hay un tú que trabaja, un tú familiar, el tú del día a día. Pero en Shabat estás enfocado, todo está en armonía: la familia, el estudio, la alegría por la vida…

¡Shalom Alejem! Se acostumbra cantar tres veces cada verso:

La paz sea con vosotros, ángeles guardianes, ángeles del Altísimo,
del Rey de reyes, el Santo, Bendito es.
Arribad en paz, ángeles de la paz, ángeles del Altísimo,
del Rey de reyes, el Santo, Bendito es.
Bendecidme con paz, ángeles de la paz, ángeles del Altísimo,
del Rey de reyes, el Santo, Bendito es.
Partid en paz, ángeles de la paz, ángeles del Altísimo,
del Rey de reyes, el Santo, Bendito es.

37 Espantados y temblando de miedo pensaban que era una aparición (espíritu).
 Las apariciones siempre nos asustan, y muy a menudo olvidamos la promesa del Señor:

Dt 7, 21 No desmayes delante de ellos, que el Señor tu Dios está en medio de ti, Dios grande y terrible.
 Jos 1,9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque el Señor tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.

38 Pero él les dijo:
-         ¿Por qué se asustan tanto? ¿Por qué tantas dudas?
39  Miren mis manos y mis pies, soy yo mismo. Tóquenme y vean, una aparición (espíritu) no tiene carne y hueso como ven que yo tengo.
40 Dicho esto, les mostro las manos y los pies.
La manera de corroborar que es una persona real es poder mirarla y tocarla.
Manos y pies, las manos son el signo de comunicación más importante después de la palabra. Los pies simbolizan la autoridad.
Jesús no habla de su triunfo sobre la muerte, se muestra como el crucificado, es el hombre traspasado en sus manos y en sus pies, herido en su comunicación y en su autoridad, pero por la fuerza de Dios restaurado.   Salmo 22
Tocar y ver, todos los encuentros con el resucitado ponen a flor de piel los sentidos:
María de Magdala lo escucha, lo ve y lo toca. Los discípulos de Emaús caminan con él, lo escuchan y lo ven. Tomás lo toca.
Pero estos sentidos solo lo reconocen después de una búsqueda, después de una experiencia de encuentro.
Carne y hueso es lo contrario de una aparición meramente imaginaria, es decirnos el Señor es bien vivo
 41 Era tal el gozo y el asombro que no acaban de creer, entonces les dijo:
-         ¿Tienen algo de comer?
42 Le ofrecieron un trozo de pescado asado.
43 Lo tomó y lo comió en su presencia.

Le ofrecieron pescado asado, ivcqu,oj ovptou/  la palabra ictus es la misma que aparece en el capítulo  11,11 de Lc.  S. Agustín explica: “Místicamente, es el pez asado figura de Cristo crucificado”
44 Después les dijo:
-         Esto es lo que les decía cuando todavía estaba con ustedes: que tenía que cumplirse en mí todo lo escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.
Toda la Escritura, el TaNaK, se cumple en Jesucristo, muerto y resucitado.
45 Entonces les abrió la inteligencia para que comprendieran la Escritura.
46 Y añadió:
-          Así está escrito que el Mesías tenía que padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día; 47 que en su nombre se predicaría penitencia y perdón de pecados a todas las naciones, empezando por Jerusalén. 48 Ustedes son testigos de todo esto.

A este punto es imposible continuar estudiando el texto de Lucas sin ir a ver lo que nos dice Josué en el capítulo 3.   
Busca y encontrarás, abre tus sentidos y la Escritura te guiará.
Jesús resucitado vive en medio de nosotros pero te pide que lo busques y lo sientas actuante en tu vida y en la vida de la comunidad creyente.